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Escapando del trabajo [Ilena M]

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Escapando del trabajo [Ilena M]

Mensaje por Uriel Wolfgang el Dom Nov 14, 2010 2:26 pm

La necesidad urgía en cada uno de los cuerpos que yacían, entregándose, en la cama de aquel hotel lujoso. Dos mujeres y un hombre proferían gemidos de placer, escandalizando aquel placer impalpable y ardiente. El único hombre entre ellas, estaba ya acostumbrado, sumido a un placer innegable era cierto; pero conocido, poco sorpresivo. Sus caricias eran automáticas, como si fueran predeterminadas en su instinto, tocaba a una con sus dedos hábiles, estimulando su sexo. Su mano libre tocaba los senos de otra a la par que la besaba y poseía vehemente.

Ménage à trois, esas palabras las tenía grabadas a fuego en la mente. Siempre tuvo la curiosidad de probarlo desde el mismo momento en que tuvo su primer descubrimiento sexual. Se podría decir que era innato en él. Curiosidad, deseo, cumplimiento y satisfacción, eran palabras conocidas. Siempre logró los objetivos y quemó toda curiosidad desde pequeño, sexual cabe destacar. Y ahora le era tan normal, por momentos hasta insustancial, hasta que el deseo le devolvían las ganas de seguir probando y la insaciabilidad se hacía presente. Es por eso que no dudo en llenar con furia el sexo de su acompañante mientras que, al mismo tiempo, hacía que su segunda compañera probara el mejor sexo de su vida... con sus dedos.

-Delicioso... -dijo una, al acabar, aún jadeando y cubierta por una película de sudor- delicioso... -repitió.

Uriel emitió un gruñido, casi un ronroneo; y volteó a la chica que se movía orgásmicamente, la que estimulaba con sus dedos. Bajó hasta sus tobillos y empezó a lamer, siguiendo el recorrido de su pierna, parando en el punto que la separaba con la pelvis. La mujer que había alcanzado el orgasmo comenzó a masturbarse y tocarse con ansias.

-No puedo parar... -Sentenció, rendida a su propia perversión.

"Qué típico", pensó.




En ese momento Uriel estaba sólo, sentado en el bar del hotel con su particular talante indolente. Bebiendo una copa de whisky en la barra, mezclando el aroma del sexo aún atrapado a su lengua con el embriagante licor irlandés. Había escapado del trabajo como era ya su costumbre, Miguel seguramente querría matarle, pero estar inmóvil y sólo en un sitio aburrido y lúgubre no era un trabajo soportable para él. No compartían las mismas opiniones, a Uriel le gustaba mezclarse con los humano, conocerlos, experimentar con ellos, aunque solían ser criaturas de hábitos y muy predecibles. Miguel en cambio parecía tenerles rencor, y aunque pudiese tener motivos acertados más allá de eso Uriel no conocía, o mejor dicho no quería inmiscuirse, aún.

Bebió un poco de la copa y luego rió con satisfacción, su risa era grave y traviesa. Alzó repentinamente la vista, vislumbró hacia su derecha a una atractiva mujer que acababa de entrar al bar, aunque aún estaba algo lejos escrutar su suntuosa silueta, era realmente exquisita. Pidió al mesero otra copa de whisky y comenzó a juguetear con ella.
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Re: Escapando del trabajo [Ilena M]

Mensaje por Ilena Manning el Mar Nov 16, 2010 2:19 pm

13 horas… misión: destruir al espia… lugar: 300 kilometros de la base
Por fin tenia una salida fuera de las fuerzas. Mi misión era importante, debía deshacerme de un soldado que había resultado ser un espia. No me habían dado la información completa de que era exactamente lo que había hecho, pero con las simples palabras de “eliminar al enemigo” ya me había dispuesto a aceptar dicha orden.
No me fue muy difícil encontrarlo ya que el muy imbécil se había olvidado de quitarse el transmisor de hondas que todos llevamos en nuestros pies derechos para obtener las coordenadas de nuestro paradero por cualquier eventualidad. Eso nos ayudaba en las guerras para que nuestros compañeros o superiores sepan exactamente a donde se esta librando el conflicto o donde quizás nos encontramos heridos o hasta muertos. En fin… yo no sabia si realmente el no sabia que tenia eso colocado o si era tan estúpido como para estar esperando la visita de alguien.
Efectivamente pude comprobar que no conjugaba dos neuronas. Lo encontré en un bar hablando con un hombre, se lo notaba asustado y apurado. Me acerque a el sentándome en otra mesa y pude escuchar parte de la información que le pasaba, nada importante a decir verdad. Para ser espia era demasiado inútil. Seducirlo fue mas fácil que hacer una rutina de ejercicion en la base, al parecer el hombre estaba… necesitando algo de afecto.
Bombom, me acompañas? Me siento muy solita –le dije con voz sensual y provocativa una vez que el otro sujeto se marcho. Ya había comprobado que la información otorgada no nos afectaba en nada, pero si me quedaba tiempo también me desharía de aquel hombre. Mi prioridad era Harrison.
No dudo en invitarme una copa y charlar de vanalidades por un tiempo. El estaba distendido, y eso era lo que yo necesitaba. Un hombre nervioso me estresaba y no me dejaba concentrarme. Después de una hora de tener que soportar que sus ojos estuvieran directamente en mi escote le insisti en que nos fueramos a un lugar mas “intimo” claro… el no sabia que ese seria su ultimo lugar.
Lo mate en un callejos sin salida, no tenia ganas de seguir aguantándolo, era demasiado fastidioso y hablaba tanto que ya me daban nauseas. Lo envolví con una bolsa negra de polietileno y lo meti debajo de un contenedor para basura, antes claro, le desfigure la cara y le borre las huellas digitales. –un trabajo limpio y perfecto –me dije con satisfacción.

Ya estaba cayendo la noche por lo que no podía volver a la base hasta la mañana siguiente, puesto que todo se cerraba y no había mosca que pudiera ingresar con semejante seguridad.
Camine unas cuantas cuadras hasta que encontré un hotel, no estaba segura de querer quedarme ahí, pero… viendo las posibilidades que la noche me facilitaba preferí quedarme en ese lugar. Dormiría un poco y apenas saliera el sol volveria a “mi hogar”.
Pedi una habitación y deje mis cosas, tome un baño y Sali. Iria al bar a reconfortarme con una copa después de tan buen trabajo realizado. Aun seguía con las convicciones de que fuera de la base lo mas apropiado era estar bien vestida, algo provocativa por si la situación lo ameritaba. Traia un vestido negro, al cuerpo con un escote bastante pronunciado y zapatos de tacon.

Entre al bar y camine delicadamente hasta llegar cerca de la barra donde un sujeto me miraba y delimitaba mis curvas. “Bueno… un poco de relax no me vendría mal” pensé mientras le guiñaba un ojo y me sentaba en una banqueta junto a la barra –un Martini, por favor – le dije al camarero y me gire guiñándole un ojo al hombre que no me quitaba los ojos de encima.
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Re: Escapando del trabajo [Ilena M]

Mensaje por Uriel Wolfgang el Dom Nov 21, 2010 12:26 pm

La mente de Uriel displicente por naturaleza vagaba bajo los suaves tonos del saxo, el piano y las trompetas, su mirada hacia un vaivén sin orden, repasando superficialmente cada tramo de aquel bar lujoso. No había nada interesante, o lo suficientemente interesante para hacer valer el esfuerzo de alzarse de la butaca del bar y atacar; por ende bebía casi por inercia el vaso de whisky seco –sin hielo- mientras disfrutaba del ardor que le ocasionaba en su garganta.

En ese instante una camarera, al pasar por la barra justo en el lugar que él estaba le guiñó el ojo y le lanzó la sonrisa más sugerente del día, consideró la idea, después de todo ya medio trabajo lo tenía realizado como aquella sonrisa le hacía indicar.

Por sobre la música suave se pudo escuchar el tintineo propio de las campanas del bar que suenan cuando alguien cruza la puerta para salir o entrar, por casualidad miró con cierta parsimonia para ver quien ingresaba; quizás fue por el vestido negro que hacía relucir su blanca y perlada piel, o el cabello ondulado y caoba que se mecía con singularidad pero descubrió que no podía apartar la vista de la recién ingresada. Le hizo una seña al camarero, levantando el vaso de whisky y este le comprendió de inmediato llenándole el vaso de nuevo.

No se ocupó de esconder su mirada fija en la muchacha, al contrario, la hacía un poco más descarada, guardando siempre distancia de una mirada obscena o vulgar; más bien interesante. Esta vez la chica le correspondió con un guiño, se regocijó en silencio “otro más” dijo para sí.

Le correspondió el guiño con una sonrisa y luego levanto el vaso de Whisky en dirección a la chica y se lo bebió, poco a poco y por completo siempre fijándose en ella, en muestras de gallardía. Era como un juego silencioso entre los dos, y un vínculo invisible se había forjado desde el momento en que ella le correspondió con aquel guiño. Dejó el vaso de whisky y lanzó un fajo de billetes al lado del vaso, como pago y propina al caballero.

Fue hasta donde la chica se encontraba, siguiendo el mismo juego de miradas y se sentó justo al lado de ella, dejando un asiento entremedio de ellos.

─Deberíamos de subir el nivel a nuestro encuentro… mucho más que este juego de miradas, no es así ─Y al mismo tiempo que pronunciaba aquellas palabras se terminaba la canción suave con un fuerte y lujoso solo de trompeta; Uriel comenzaba el juego…
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Re: Escapando del trabajo [Ilena M]

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